SEXTA PARTE


     

MEMORANDA

1

     Como las decadencias artísticas y literarias de Occidente se corrigieron siempre con un regreso a las fuentes del Helenismo, así la decadencia del espíritu humano se corrige con la sabia y moderada inoculación del espíritu pagano.

2

     Las negligentes amenidades de un Alejandro Dumas y los viriles arranques de un Emilio Zola valen más que los remilgos de un Cueto y los afeminados enrevesamientos de un Luis Fernández Guerra y Orbe. La originalidad de un autor se funda tanto en las buenas cualidades como en las malas, y al querer ensalzar a un autor diciendo que no presenta defectos se le infiere solapadamente la más grave de todas las censuras. En el defecto estriba la originalidad, en él resta la suma de personalidad rebelde que resiste al modelaje y a la regimentación. Hasta Brunetiére, hasta el pedante que vive adorando las correcciones ineptas de sus antepasados y criticando las incorrecciones geniales de sus Contemporáneos, ha llegado a estampar esta frase: "Carecer de defectos es carecer de originalidad".

3

     Colocados a una distancia que produce la ilusión de la muerte, los americanos somos como la posteridad anticipada de los españoles: les divisamos con la perspectiva necesaria, les medimos por el valor intrínseco.

4

     El autor de un poerna sobre el amor no está obligado a saber tanto como el autor de una Enciclopedia; y el que censura a un poeta por no conocer las leyes de Kepler se parece a la vieja sabia de Moliére que, viendo tropezar y caer a una sirviente, le echaba en cara el no haber estudiado las leyes de] equilibrio.

5

     Hablando con exactitud, Luzbel no era querubín o querube, y darle este nombre vale tanto como llamar sargento al Emperador Napoleón o subdiácono al Papa León XIII.

     (Variante. "Hablando con exactitud, y conforme a la angiología, Luzbel no era querubín, y darle este nombre vale tanto como llamar sargento a Napoleón o presbítero a León XIII". Nota de A.G.P.).

6

     El Catolicismo, que empequeñece a Dios y no engrandece al hombre, aunque le infle de soberbia, sólo consigue agigantar al Diablo... (Inconcluso en el Manuscrito. Nota de A.G.P.).

7

     Poco abunda en nuestro país el tonto serio. Lima, lejos de ser una ciudad entristecida por el esplin británico, es un pueblo que guarda tal cual semejanza con aquellos atenienses que se reían de Sócrates en las comedias de Aristófanes, o también con aquellos galos que tiraban de las barbas al tieso y encopetado senador romano.

8

     Si la muerte fuera una expiación voluntaria, podría redimir al criminal de sus crímenes y... (ilegible) la absolución de sus semejantes; pero desde que se muere involuntariamente, la muerte no debe alegarse como una justificación del que fue malo en la vida.

9

     La manía de muchos críticos españoles es considerarnos a los americanos sus eternos hijos intelectuales, y, a la manera de buenos padres, aconsejarnos el respeto a las tradiciones de la familia. ¿A qué tradiciones se refieren? En literatura sólo hay dos cosas: la forma y el fondo. La tradición de la forma no existe, porque ((legible); la del fondo es simplemente la tradición católica.

10

     El sentimiento religioso no es más que penumbra de lo desconocido.

11

     El sentimiento religioso no es más que el sentimiento de curiosidad dirigido por mal camino,

12

     Separar las supersticiones religiosas de las verdades científicas, rechazar en los problemas morales las soluciones a prior( creadas por la imaginación en lugar de ser deducidas por la razón, no admitir más verdades que las sometidas a la observación y al experimento... (Inconcluso. A.G.P.).

13

     Sobre las cosas dudosas como Dios y nuestro destino, el verdadero pensador no vive aferrado a creencias fijas sino fluctuando entre opiniones sucesivas.

14

     Un Spinosa y un Kant, un Claude Bernard y un Littré ¿no valen más que todos los degenerados u hombres péndulos nacidos para vivir oscilando entre locura y santidad?

15

     La caridad supone la distribución desigual de la riqueza, es decir, la injusticia. Si hay uno que da limosna es porque hay menesterosos u hombres privados de lo necesario.

16

     La verdad no conoce hora ni lugar fijos, ocasión adversa o propicia: se la enuncia cuando se la encuentra.

17

     Si para las epidemias hay un cordón sanitario, ¿por qué no lo ha de haber para la doctrina católica?

18

     Los presidentes cambian, las Cámaras se suceden: sólo es inmutable la corrupción política. Moralmente somos una tierra de ruinas y de muertos. Estamos en completa bancarrota moral.

19

      Se necesita hacer lo de Pizarro: trazar una línea y decir... (Inconcluso. A.G.P.).

20

     Todo progreso significa dos cosas: una inconsciente continuación de lo pasado y una voluntaria reacción contra él.

21

     Hombres fieles a sí mismos, que resumen su programa en estas cinco palabras: la vida en línea recta. (Tarjado por el autor. A.G.P).

22

     Como hubo castas en la India y maestrías en la Edad Media, así hay en el Perú familias de presupuestívoros: empleados desde bisabuelos hasta bisnietos. Esas familias conservan intacta la tradición, y para ellas, todo profesión, toda industria, todo negocio se reduce a pascana en el desierto antes de arribar a la Caja Fiscal.

23

     ¡Cuántos hombres útiles reducidos a quistes sebáceos en el organismo social!

24

     Aunque un español haya dicho que para el vulgo de los eruditos, la ciencia habla alemán, toda Europa considera a Alemania como un foco de luz, como un pueblo que coronó el Renacimiento con la Reforma y abrió la era de las reivindicaciones populares con la guerra de los Paisanos. De Alemania viene esa audacia de la concepción filosófica... (Inconcluso en el original. A.G.P.).

25

      Ya es tiempo de que la Humanidad haga con la religión y sus clérigos lo mismo que Don Quijote con los muñecos de Maese Pedro, el titiritero... * (Tarjado en el original. A.G.P.).

26

     Un hombre rechaza los últimos auxilios de la religión por impenitente o porque no tiene culpas que confesar. Como la caridad nos prescribe juzgar siempre bien, debemos afirmar que todo muerto inconfeso es un justo. Hasta en el suicida cabe arrepentimiento entre el instante que atenta contra su vida y el instante en que muere; y, conforme a la Iglesia, el arrepentimiento abre al pecador las puertas del Cielo.

27

     La ilusión teológica de figurarse que en la historia de la Humanidad hay un auxilio sobrenatural para las causas justas y una expiación inexorable para las naciones inicuamente agresivas, nos hará víctimas de nuestros vecinos, por débiles y despreciables que nos parezcan.

28

     ¡Bienaventurados los españoles! Vienen al mundo en el siglo XIX y respiran el aire del año mil...

29

     Verso y prosa sin ideas y sin imágenes son malos cuadros con buen barniz, malas botas con buen charol.

30

     Compone magistralmente laberintos que, leídos de una manera, declaran amor, y de otra manera expresan odio; y sabe también escribir esa fila de números que, vistos naturalmente, indican la suma que los alemanes exigieron a los franceses por indemnización de guerra, y examinados al trasluz y por el revés del papel dicen una desvergüenza contra el Rey de Prusia. Como al pie de algunas estampas que, a primera vista, no descubren rastro de animal ninguno, se lee la pregunta: "¿Dónde esta el perro?", "¿Dónde está el gato?", así, bajo el último renglón de sus páginas laudatorias, se puede escribir: "¿Dónde se esconde la pulla?".

31

     Como la Religión ha coexistido con la Ciencia, quiere atribuirse sus adelantos. Antes no le concedió nada; hoy le concede la mitad del mérito en la obra. Dice muy seria: "La Ciencia y yo hemos civilizado al mundo".

32

     Para que el inútil peñasco se transforme en tierra vegetal, se necesita que el trabajo de las olas lo desmenuce en arena; que la arena sea llevada por el viento a parajes propicios y que agua de río, brisa o insecto depositen el germen de la vegetación.

33

     Los verdaderos filósofos no inventan religiones; las destruyen y nada más. De Maistre anduvo muy avisado al desafiar a los filósofos a crear una religión: es como retar a los médicos a propagar una epidemia.

34

     Las religiones que fingen desdeñar a la Ciencia, aprovechan de sus armas para defenderse y combatirla. Son como los enfermos que toman el agua de Lourdes y las recetas del médico.

35

     Si los Evangelios nos enseñan el nombre de sus padres, hermanos, discípulos y amigos, nos proporcionan también algunos datos para su filiación moral.

36

     Tienen la astucia del oso blanco que remeda el grito de las focas para atraerlas y comérselas.

37

     Todos los autores civilizados se distinguen por luminosos: en lo oscuro está lo bárbaro de la literatura.

38

     La vida es una mezcla de tristeza, ridiculez e inmundicia, así que infunde pena, risa y náuseas.

39

     Lo improvisado muere casi siempre; vive lo que nos cuesta la vida.

40

     Si alguna vez tropezamos y caemos, culpemos a nuestra fragilidad nativa, no a los obstáculos que se interponen en nuestra marcha. (Harto combatimos y vencimos para que nadie tenga derecho de humillarnos y escarnecernos!

41

     No somos criminales sino víctimas de la Naturaleza, y la muerte no se presenta como un castigo, sino como la retirada gloriosa en el combate de la vida. No tenemos por qué humillar la frente en nuestro viaje por la Tierra ni por qué temblar al hundirnos en el desconocido abismo de la muerte.

42

     Se dirá que una poesía sin fe ni creencia religiosa es infecunda y estéril; pero, no: la misma incertidumbre de nuestro destino final es inagotable fuente de inspiración. Si con seguridad supiéramos lo que se nos aguarda más allá de la tumba, tendríamos... (ilegible) ... (Cuánto puede volar la fantasía viajando de astro en astro y de ascensión en ascensión por la escala infinita de la vida! El mismo poeta que acepta la nada, (qué concepciones tan sombrías no puede sacar de ella!

43

     No falta quien sostenga que los hombres de hoy son, intelectual y moralmente, inferiores a los antiguos, y que nunca nuestras producciones artísticas y literarias igualarán a las de los helenos. Nos muestran lo pasado como una meta inaccesible y nos dicen: ANo llegarás ahí@. Acostumbrados a lamentar el decaimiento de la especie humana, aplicamos tales ideas a nuestra organización política, social y hasta física. Nos juzgan lanzados de la Jerusalem divina y nos condenan como los cautivos de Israel a llorar eternamente las amarguras del destierro. No somos, no, reyes caídos que, en su peregrinación por tierras extrañas conspiran constantemente para recuperar el trono perdido; por el contrario, nacimos en las profundidades de un abismo tenebroso y, día a día, con fatigas y dolores, con múltiples contrariedades siempre vencidas, vamos fabricando uno a uno los peldaños de la escala que nos eleve a regiones de serenidad y luz. En vez del ángel caído, somos un átomo de polvo que fabrica sus propias alas para volar lejos de su cuna. Nacimos en las tinieblas; fuimos esclavos; pero combatimos con la Naturaleza, la vamos venciendo y obligándola a revelarnos sus secretos. Ascendemos, mal que pese a los que desearían mantenernos enclavados a la Tierra, y si el cieno nos llegaba antes al corazón, ya nos cubre sólo los pies.

44

      El Mesías, de Klopstock, y La Tierra y el Cielo, de Byron, no son poemas ortodojos, lo mismo que Elos, Sansón y Moisés, de Vigny.

45

     Nuestros talleres son las universidades; nuestro producto fabril, el abogado.

46

     Los clamores contra la ingratitud pública son desahogos de lit impotencia. Fáciles son de concebirse las amarguras y contrariedades de los principiantes, porque la sociedad no tiene obligación de ir de casa en casa y de buhardilla en buhardilla averiguando si hay o no poetas dignos de la protección oficial; pero los medios de publicidad sobran hoy más que nunca, el periódico es accesible no sólo a las medianías, sino a las mediocridades, y el que publicara hoy un capítulo digno de agregarse al Quijote o a la Eneida, sería mañana el primer ciudadano de su patria.

47

     Ascendemos para construir una segunda Babel; pero no nos empeñemos locamente en escalar el cielo: sabemos que es inaccesible, que nada hay que buscar en él sino astros.

48

     La antigüedad de los errores no debe infundirnos veneración; por el contrario; cuanto más antiguos, más execrables deben ser porque han causado más daño, por más tiempo han engañado al hombre. (Que el muro viejo y bamboleante caiga en tierra para ceder el sitio a un nuevo muro! (Cuántos hombres malogrados o esterilizados por el espíritu de rutina! Duele imaginar lo que en España habrían hecho un Lope de Vega, un Cervantes, un Góngora o un Quevedo si, en vez de vivir encadenados al dogma católico, hubieran pensado libremente o cuando menos aceptado la Reforma.

49

     El Arte no conoce más moral que el respeto a la forma. Nada de leyes ni trabas, que el tiempo depurará las obras y concederá a lo bueno el lugar debido. La ley de selección es también una ley artística: lo bello en la forma y el fondo concluye por triunfar. Así como en el orden físico el monstruo perece, así, en el orden intelectual, lo malo vive condenado al olvido. (Tarjado en parte. A.G.P.).

50

     Curiosidades literarias que valen tanto como amputar a un ratón la cola para injertársela en la punta de la nariz. Zurcidos de vieja miope en media destalonada. Los soldados en guarnición suelen matar el tiempo bordando zapatillas, lo que impide que el día de la batalla manejen bien la espada: los seudo clásicos viven bordando zapatillas literarias, pero nunca entran en batalla.

51

     Las religiones, a manera del pólipo, se propagan decisión en cisión.

52

     La tradición peruana se reduce a chismografía de ventanas entornadas, postigos entreabiertos y alcobas a media luz; y naturalmente debía descollar en ella el hombre que, en tiempo de Balta, representó el papel de secretario privado, encubridor y celestina.

53

     La ciencia constituye un organismo; las religiones son una cristalización.

54

     No esperes justicia en la humanidad, ni en la patria, ni en la familia. Gozamos en compañía, pensamos solos. ¿Dónde el premio? No en la justicia de nuestros contemporáneos ni en la gratitud de nuestra patria, sino en nosotros mismos, en la serenidad de la conciencia, en el sueño sin pesadillas, en el derecho de morir con la altivez del vencedor que atraviesa un arco triunfal. (Borrada la frase Aen el derecho, etc.@. A.G.P.).

55

     La alcantarilla no desfoga porque alguien soldó los resquicios con rico metal. La prensa del Perú hiede por dentro y se ha convertido en vaso de noche con tapa de oro.

56

     En Oriente, los judíos disfrutan de más libertad entre los mahometanos que entre los católicos o protestantes.

57

     Los errores religiosos se parecen a plantas rastreras: creemos fácil arrancarlas, y vemos que sus raíces penetran por entre las grietas de las rocas y se pegan al suelo como metal soldado al metal.

58

     Son como ciertas ciudades de Oriente rodeadas de cementerios: el lugar ocupado por los muertos excede al de los vivos.

     

59

     Como nuestra sombra crece a medida que nos acercamos al foco de luz, así la idea de Dios se agiganta en nuestro... (trunco. L.A.S.) a medida que nos acercamos a la ciencia: a mayor sabiduría, mayor divinidad: Dios crece eternamente en la Humanidad.

60

     El hombre no es el corazón, ese trozo de carne que recibe y arroja sangre, es la cabeza, esa fosforescencia cerebral que piensa y quiere. La lluvia y la luz vienen de lo alto; los grandes sentimientos bajan del cerebro.

61

     Encerrados en nuestro círculo de familia, disfrutemos la dicha del insecto en la campana de vidrio; pero entregados a la meditación y la ciencia, sentimos a cada verdad adquirida... (Inconcluso en el original. A.G.P.).

62

     Las religiones pretenden contener el corazón y el cerebro de la Humanidad, y son una carne fungosa: quizá los pueblos tienen religión como los individuos, hemorroides...

63

     La ciencia moderna favorece el antropomorfismo: el mundo de lo infinitamente pequeño nos aparece como almas-átomos unidos a cuerpos también atómicos: átomos de espíritu en átomos de materia.

64

     Si hay la materia radiante, ¿por qué no puede haber la materia pensante? La unidad material del Universo, presentida por Spinosa y confirmada por el análisis espectral; la unidad de las fuerzas físicas, popularizada por Secchi, manifiestan que no hay más que una sustancia: el éter o el hidrógeno, y una fuerza: el calor o la electricidad. Esta fuerza es alma dormida en la piedra, semidespierta en el vegetal y despierta en el hombre.

65

     Cuando algunos escritores se consagran a traducir, piensan en todo, menos en conocer el idioma que interpretan: así, Chateaubriand, al traducir el Paraíso Perdido, de Milton, se olvidó de estudiar inglés; así Philarete Chasles, al traducir el Titán, de Richter, no se acordó de aprender alemán. Larra decía que para traducir del francés no se necesitaba más que de un diccionario y de poca vergüenza.

66

     Quizá el arte de escribir se resume en: sinceridad en el fondo y claridad en la forma. Cumple a la literatura ser humana, en el sentido de que el escritor debe contribuir a la solidaridad entre los hombres; pero un espíritu libre, independiente y hasta huraño cuadra bien al artista. Debemos conservar y defender nuestra individualidad, marchar siempre libres y solos, sin afiliarnos a ninguna escuela ni someternos a ninguna reglamentación. Nada de caporalismos literarios. Más mérito hay, a veces, en errar solo que en acertar acompañado.

67

     La poesía no tiene por objeto conducirnos a la ciencia; pero no debe alejarnos de la verdad.

68

     El más celebre de los escritores españoles, Menéndez y Pelayo, no merece llamarse un crítico literario, sino un apologista religioso.

69

     El plagio es de buena o de mala fe, sin intención o intencionado: hay ciertas ideas, tan generalizadas ya, que son como patrimonio de la Humanidad: las recibidas desde la cuna, las usamos como nuestras y nos las asimilamos como el aire. Parece que pulularan en la atmósfera; uno las absorbe, las convierte en sustancia propia, y, al emitirlas, varía cuando más la forma de su expresión, grabada con el sello de nuestra individualidad.

70

     De un idioma todo nervio quiere hacer una carne insustancial y fofa.

71

     Dos cosas aterran: estar sepultado en un país frío y conservarse intacto siglos de siglos como los... (ilegible) ... en las nieves de Siberia, o ser emparedado en un nicho angosto y oscuro con una inscripción como todas las inscripciones. Vivo, amo a los vivos; muerto, aborrezco la sociedad de los muertos. Venga la tumba de los marinos o la pira de los griegos: el agua cantada por Píndaro, como el >más excelente de los elementos, o el fuego celebrado por los indostanes como principio regenerador de la vida y de la muerte.

72

     Si la Naturaleza escuchara súplicas, yo le pediría renacer en mundos donde no faltara el sueño, para tener de vez en cuando el consuelo de no pensar, de huir de mí mismo. ¿Cabe mayor suplicio que existir consigo eternamente y sin dormir un solo instante?

73

     Un pueblo no merece llamarse civilizado mientras contenga hombres que se suiciden por miseria, mujeres que se prostituyan por necesidad y niños que no sepan leer por falta de escuelas.

     

74

     No necesitamos juventud guiada por ideales religiosos o espejismos en el desierto, sino conducida por la ciencia o derrotero seguro en el camino de la vida.

75

     Los hombres de hoy tenemos en la médula de los huesos el sentimentalismo llorón de Rousseau y la burla sangrienta de Voltaire: ambos autores son, dígase lo que se quiera, las dos fuentes principales de la literatura moderna. Heine es una síntesis al. parecer inverosímil: la unión del sentimiento y de la burla; Rousseau, y Voltaire, fundidos en un molde, produjeron a Enrique Heine.

76

     No sintió como Voltaire esa épica y formidable cólera de morir, no por miedo a la muerte sino por llevarse el cerebro atestado de ideas y proyectos irrealizables.

77

     Castelar es el Gorgias moderno. Como él, unas frases que nada significan; como él, marida palabras que rabian de verse juntas; como él, adjetiva por el mero gusto de adjetivar, acertando rarísima vez con el calificativo justo.

78

      Hay alturas de las que no se baja dignamente, sino precipitándose al sepulcro.

79

     Como el grumete conserva indeleblemente la sirena o tiburón que se hizo dibujar en el brazo, así muchos que en la niñez sufren el tatuaje religioso guardan en el cerebro la imagen de una Virgen o de un Cristo.

     (En la nota marginal al artículo Estamos con San Jerónimo aparece la siguiente variante: "Como el viejo lobo de mar conserva en su piel la sirena y el delfín tatuados en la adolescencia, así el hombre instruido religiosamente guarda en el cerebro su Santísima Virgen y su Señor Jesucristo". Nota de A.G.P.).

80

     El Catolicismo: carne fungosa involucrada en el organismo social, hongo negro nacido en el estercolero del Imperio Romano.

81

     Mientras los hombres no salimos de la croniquilla novelada o del cuentecillo historiado, los mujeres se lanzan a escribir novelas o disertaciones sobre Tolstoi o Augusto Comte. Si los hombres continuamos llevándonos la gloria en tanto que las mujeres se dan el trabajo, concluiremos por confundirnos con esos maridos que, al venir el alumbramiento de sus mujeres, se meten en cama, se ponen a dieta y reciben los parabienes.

82

     Napoleón, ese aventurero con el manto de Carlomagno, roba coronas y cetros en los palacios del Continente como el bandido corso roba maletas y bolsas en el maquis de su isla. Semejante a Colón, que al buscar un pasaje para las Indias Orientales encontró la América, él, queriendo llevar la Humanidad al imperialismo universal, la abrió camino para la democracia universal.

83

     No se contentan con alargar el brazo para coger el mendrugo: inclinan la cabeza para lamer el suelo.

84

     Como un tren pasa del desierto al campo, del campo a la ciudad, de la ciudad al río, del río a las orillas del mar, del mar a la montaña, así pasamos en un solo día del entierro al banquete, del banquete a la cita amorosa, de la cita al negocio, del negocio al duelo, y del duelo al club político. Nuestra vida es múltiple, vivimos siglos en un día; y un joven de nuestro tiempo vive mas que un viejo de la Antigüedad. En la niñez somos adolescentes; en la adolescencia, jóvenes; en la juventud, viejos.

85

     Hombre de sólo dos dimensiones, suple la profundidad con la longitud y la latitud; se estira como la harina al convertirse en fideo, se explana como el oro laminado en pan.

86

     Ese noble acuchillado en una cárcel, descendía del antiguo caballero que para ensayar el temple de su espada, atravesaba las entrañas de un pechero; aquel sacerdote, abaleado contra del muro de un convento, era la tradición viviente del clero acaparador y cortesano que tuvo anatemas para el filósofo y genuflexiones para el favorito y la concubina; aquel monarca, guillotinado entre las imprecaciones de la muchedumbre, llevaba en sus venas sangre borbónica; vivía en connivencias criminales con los enemigos de Francia, y al ocupar el trono se había hecho cómplice y solidariamente responsable con los déspotas que edificaron Bastillas para los hombres libres y Palacios para las mujeres prostituidas.

87

     El Perú es como esos enfermos desahuciados por los médicos. Que no pierden la esperanza de sanar y recurren al curandero, a la doctora y al médico chino.

88

     (Vaya con el alma espiritual! (Curioso espíritu! Más o menos perfecto. (Según la perfección del organismo que le contiene! (Perfume raro que varía de olor con la forma del vaso! (Pájaro original que canta bien en la jaula de caña y canta bien en la jaula de alambre!

89

     Hay que distinguir femenino de afeminado. Como masculino de marimacho. Algunas estatuas griegas que figuran dioses nos parecen representación de diosas, y al revés. De modo que sólo por los atributos distinguimos el sexo: Diana y Minerva presentan caras de hombres o más bien de efebos, en tanto que Apolo y Baco presentan fisonomías de mujer. Pero sucede que el Dios tiene lo más bello del sexo femenino, y la diosa lo del masculino. En los escritores invertidos no sucede lo mismo: el hombre afeminado constituye el marica, la mujer ahombrada forma el marimacho.

90

     Unos poetas piensan en octosílabos. Otros, en endecasílabos: Quintana, Herrera, Garcilaso, son endecasilábicos; Villegas, heptasilábico. Componiendo durante algunos días un solo metro, y en una sola estrofa, parece que el cerebro se amoldara a la forma: todo lo que pensamos reviste forma de octava o cuarteta. He aquí por qué es más fácil componer poemas en un solo metro.

91

     Suprimidos los autos de fe, el mayor placer de que hoy disfruta Dios en el Cielo es oír calumniar al hereje.

92

     Si Jesús creyó ver caer al Diablo en forma de rayo, si fue trasportado por él a la cumbre de una montaña, sufrió verdaderas alucinaciones, no tuvo perfectamente sano el cerebro.

93

     Las bellezas originales que deja traslucir una buena traducción bastan para deleitar a los lectores de las clásicos: lo que se pierde no vale la pena de aprender profundamente el latín o el griego. La humanidad goza hoy con la Ilíada en francés, con la Eneida en inglés, con el Quijote en alemán y con el Fausto en español. Hay en toda buena traducción un coeficiente de belleza que basta para el deleite de la humanidad. (Y qué ! Un Quevedo, un Goethe, un Byron, un Leopardi o un Víctor Hugo ¿no pueden decir en español, alemán, inglés, italiano y francés lo que dijeron Homero y Virgilio en griego y latín?

94

      La Naturaleza dice al Hombre; yo te creo y allá te las avengas.

95

     Nada importa que las voces no yazgan inhumadas en la Necrópolis del diccionario, cuando vibran en millones de labios. ¿Una isla deja de existir por no estar señalada en el mapa?

     

96

     Lo último que debe averiguar un escritor es si la palabra usada por él está en el diccionario.

97

     Las leyes castigan a los vendedores de drogas malsanas y protegen la educación católica, es decir, a los propinadores de venenos morales.

98

     Por mi parte, siempre que paso cerca del Monstruo tengo el cuidado de asestarle un mandoble, tirarle un flechazo o clavarle un alfiler.

99

     En un acto irreligioso cabe una buena acción; pero en un acto inmoral, no, porque acarrea la infracción de una ley, es decir, la práctica negación de una verdad.

100

     Como toda religión debe aceptarse, no discutirse, la moral se avalúa por la fe o ceguedad del espíritu.

101

     Con el chino se introdujo en el organismo nacional un germen vicioso y decrépito, con el español continuamos inoculando en nuestro cerebro el virus teológico: el Perú, entre el fraile y el chino, presenta el ejemplo de una bujía que arde por las dos extremidades.

102

     Querer que una inteligencia se mantenga en la religiosidad, es como intentar no salga nunca de la adolescencia o la niñez,

     

103

     Las pocas verdades que las religiones se apropian, salen de su seno para ingresar en el terreno de la ciencia: son individuos de tropa que ascienden a oficiales.

     Variante: "Cuando algo es verdadero, deja de pertenecer a la religión y entra a formar parte de la ciencia: es como un sol dado raso que asciende a oficial".- A.G.P.).

104

     Cada uno antes que todos, resume la ley del bruto prehistórico; uno con todos, la ley del civilizado.

105

      La teología, secreción estéril del onanismo cerebral.

106

      Hay más verdadera moral en la higiene que en el catecismo.

107

     La soberanía popular y el régimen parlamentario se fundan en el axioma de que un asno más otro asno no parecen sumar dos borricos.

108

     Hay en Europa un fabricante curiosísimo: el fabricante de ruinas. Con unos cuantos miles de francos, un rico propietario se da el gusto de poseer un arco de puente romano, un trozo de castillo feudal y hasta un pedazo de acueducto cartaginés.

109

     Al arsenal griego acudieron los maestros germánicos para rejuvenecer el lied o canción popular; y así como Virgilio hizo que las selvas fueran dignas de un cónsul, los poetas alemanes hicieron a la tosca y descuidada canción del pueblo, digna de resonar en el palacio de reyes y señores.

110

     Escribir en estilo de los alemanes con el sentimiento alemán y con la sátira agridulce de los alemanes, no habiendo estudiado la literatura alemana, ni sabiendo una sola palabra del idioma alemán, es una ocurrencia bastante original.

111

     Las composiciones de Bécquer se parecen a las rimas de sus imitadores, como un collar de perlas a una sarta de secas y endurecidas pelotillas de migajón.

112

     Las canciones de Heine traducidas al castellano recuerdan el aguardiente de uvas envasado en un pellejo mal curtido: olemos el aroma o bouquet, pero, al catar el líquido, gustamos el dejo del odre.

113

     ¡Huevos del aire, inútiles para la incubación por no haber recibido la animadora virilidad del gallo!

114

     Lenguaje y estilo sin apoyaturas, medias tintas, contorno ni perspectiva. Todo parece interino y transitorio, provisional. Estamos en literatura como los músicos que afinan sus instrumentos antes de empezar la Obertura de una ópera. Da ganas de gritar: acabe la afinadura y empiece el toque.

115

     Los contemporáneos cuentan las palabras, la posteridad pesa las ideas.

116

     Un pueblo declina cuando los delitos religiosos son crímenes de Estado. (Tarjado por el autor. A.G.P.).

117

     Uhland es el poeta alemán por excelencia. Goethe, con su contorno griego y su inspiración cosmopolita, es algo ignorado de las multitudes, no aparece como el eco de las ideas o sentimientos populares. Schiller tiene deslumbramientos humanitarios, considera el Universo como su patria y no reconoce más bandera que el azul de sus sueños juveniles. Heine, especie de Schiller vaciado en el molde de Voltaire, es antialemán por esencia. Uhland, por el contrario, hace gala de buen patriota, de buen luterano, y habla en un idioma comprensible para la mayoría de los alemanes. Sin poseer la forma de Goethe, tiene algo de Schiller, a quien imita en alguna de sus baladas, y se roza levemente con Heine en alguno de sus lieders.*

118

      Dios es cortesano y político, va siempre del lado de los fuertes.

119

      La religión es una ciencia disecada.

120

     Una poesía verdaderamente humana concluirá por abandonar como juegos pueriles la aliteración, el asonante y el consonante, para sustituirlos por el ritmo. Valmiki, Homero, Virgilio, Klopstock y Milton no necesitaron de consonantes en sus versos. El poeta del porvenir dejará esos adornos hechizos, esos atavismos. . . (Inconcluso el original. A.G.P.).

121

     Recuerdan a los glutinosos y extraños animales que la sonda extrae de las profundidades oceánicas.

122

     Todas las grandes verdades adquiridas por el hombre poseen una claridad meridiana, que si alguna verdad fuera oscura no valdría la pena de consignarla.

123

     Ciertas voces, como la lámpara de Aladino, tienen la virtud de evocar todo un mundo.

124

     La especie de dualismo católico nos conduce a un vago determinismo filosófico, más bien, a un verdadero fanatismo oriental. Tirado el hombre por Dios y el Diablo, toda acción humana es una resultante necesaria: nuestra conciencia es el paralelogramo de las fuerzas.

125

     El viaje de la Humanidad se parece a la carga de los coraceros en el Waterloo de Víctor Hugo: la vanguardia se precipita en el zanjón invisible, nivela el terreno y sirve de puente al grueso del ejército. (Tarjado en el original. A.G.P.).

126

     La frase religión natural es contradictoria, si no significa otra cosa que el cúmulo de creencias deducidas por la sana razón: ahora bien, toda creencia racional tiene que ser positiva, quiere decir, probada por la observación y el experimento, lo contrario de la religión. No hay religiones racionales, sino antirracionales.

127

     Para juzgar la obra de una revolución no debemos juzgar los cambios políticos sino los resultados sociales. Si el desvalido queda tan desvalido después de la revolución, ésta fue no sólo estéril, sino criminal.

128

     Debemos arrojarles de nosotros, no en las tinieblas y a puerta cerrada como lo efectuamos hasta hoy, sino claramente, públicamente, infligiéndoles una verdadera crucifixión moral. Las contemporizaciones y la indulgencia produjeron en el Perú el descrédito y la ruina de todas las asociaciones. Necesitamos cerebros y corazones, no aparatos digestivos, prosélitos limpios de toda mancha, no sectarios corrompidos con el ejemplo de sus padres o contaminados con la herencia de sus abuelos; en resumen, necesitamos juventud de jóvenes, no de hombres con 25 años en la fe de bautismo y siglo y medio en el corazón. (Tarjado desde donde dice "Las contemporizaciones. . .". A.G.P.).

129

     La erudición es algo así como la estadística de la ciencia, y el erudito que se dé por sabio se parece al boticario que se cree médico o al tenedor de libros que se tenga por financista.

130

     El escritor no debe decirse: "Yo voy a ser espiritualista o materialista; clásico o romántico; simbolista o positivista", sino "Yo voy a ser yo": dar libre rienda a su personalidad.

131

     No temamos declamar: la declamación es entusiasmo con alas, aletazo del águila en la frente del león dormido.

132

     Para convencer al sabio, la razón y las ideas; para dominar a las multitudes, el sentimiento y el estilo.

133

     Nada se debe respetar, todo se debe decir: somos de organismo extenuado, pero felizmente resistimos el alimento de la verdad.

134

     Hay espíritus que se fatigan con el largo encadenamiento de los períodos y prefieren acápites rotundos, de mediana dimensión, dotados de vida propia: no quieren ramas adheridas a un tronco, sino series de estatuas en las calles de una alameda.

     (ABuscan el encadenamiento lógico de las ideas de períodos aislados con vida propia, no el enlace de las palabras en una minuciosa dependencia gramatical@. Nota del Autor).

135

     La Anarquía es un ideal resumido en dos líneas: la completa libertad del individuo con la desaparición de todo poder civil o religioso.

136

     )Vale algo serlo todo en estas republiquillas insignificantes y oscuras donde ni siquiera se trabaja en provecho de la Humanidad, donde los hombres se esquilman sin freno en una labor de topos y de hormigas? Vanagloriarse de conquistar el poder supremo es como jactarse de violar a una vieja prostituta.

137

     En nuestra sociedad, el chino vive como un parásito: creer que se cruza con nosotros es como afirmar que la savia de la yedra se une a la del olmo, que la sangre de la vermina se une a la del hombre.

138

     Los literatos que se levantan sobre el nivel común fueron veraces y, sobre todo, individuales.

139

     En las obras literarias resaltan dos elementos: el nacional o étnico; el individual o, por decirlo así, fisonómico. Por el primero, se clasifica en grupo a los autores como de una época y de un pueblo; por el segundo, se diferencian entre sí de una misma época y de un mismo pueblo.

140

     Con el advenimiento del Cristianismo, la literatura, el Arte, perdieron el germen libre y positivo de Grecia.

141

     El Perú baila, reza, canta La Gran Vía, bebe alcohol y se prostituye al oro de los traficantes europeos, mientras Chile hace que dormita y se saborea con la espera de la presa futura.

142

     Nos ha clavado el arpón y nos da cuerda, como el ballenero a la ballena.

143

     Las religiones son una degeneración de la Ciencia, como la plica polonesa es una enfermedad de la piel cabelluda: los dogmas y los misterios quieren constituir un organismo, así como los cabellos hipertrofiados y glutinosos se cuelan unos a otros y forman en la cabeza una especie de hongo deforme y repugnante.

144

     Todo lo admiten, como alcoba de posada; a nadie rechazan como cuerpo de prostituta.

145

     Pensemos con elevación y grandeza, sin olvidar que si la risa y la burla sirven de excelentes armas, la burla eterna y la risa eterna hastían al fin, porque la Humanidad es seria y la Naturaleza grave. No aparezcamos como esas ruinas de Egipto y del Perú, a medio sepultarse en las arenas del desierto: con las cumbres al aire y a la luz y con las bases entre la tierra y en la oscuridad. Surjamos de cuerpo entero, y así como Machiavelli se engalanaba para leer a los clásicos, vistámonos del hombre nuevo, penetremos en la región luminosa de las ideas y hablemos con frases dignas de cincelarse en el mármol o burilarse en el bronce.

146

     Nada hay más dulce que lanzar una idea, permanecer en silencio y oír la algarada de los imbéciles y el insulto de los perversos.

     

147

     Evitemos las discusiones y arrojemos la semilla dejando que el viento la lleve donde quiera llevarla: de mil granos, uno siquiera germina; de mil palabras, alguna despierta un eco. El que discute se expone a dejarse conducir por el adversario, a descender donde él quiere empujarnos. Se empieza por un monólogo en las nubes y se acaba por un diálogo en el lodazal.

     Nuestro adversario, al contestarle nosotros, se convierte en un duelista con derecho de escoger el arma, la hora y el sitio del combate.

     Si la discusión produce algún bien es arraigarnos en nuestras convicciones y hacernos ver con más claridad al adversario. Alejandro Dumas aconsejaba: "No discutáis jamás, no convenceréis a nadie. Las opiniones son como los clavos: cuanto más se les golpea, más se les hunde".

148

     Dénme 24,000 soles y, antes de 24 horas, rectifico la opinión de todos los diarios limeños. Alegarán que evolucionan; que sólo Dios y los imbéciles no cambian.

149

     Disculpa merecería una revolución que se iniciara con la muerte de un déspota, siquiera con el escarmiento de un juez venal, de un subprefecto depredador, de un cura sin entrañas y de un gamonal caribe, para terminar con una salvadora purificación de Poder Ejecutivo, Cámaras Legislativas, Poder Judicial, Municipios, Beneficiencias y Universidades. Mas nuestros revolucionarios sacrifican al inocente y respetan al criminal: cirujanos de mala ley, empuñan el bisturí para dar cien tajos en la carne sana y ninguno en la enferma.

150

     Empalagan los teólogos y santurrones que sólo aceptan el amor carnal rociado con agua bendita, mas cargan los Brunetière, los Larroumet, los Faguet, los Doumic y todos los demás pedantes franceses que someten a un análisis químico el néctar y la ambrosía. ¿Hay alguien más risible como Brunetière juzgando a Baudelaire, Larroumet a Vigny, Faguet a Gautier y Doumic a Verlaine?

151

     Antes que Homero, Aquiles y la guerra de Troya; antes que Esquilo, Prometeo y los Dioses. La verdadera poesía se encierra en las obras donde palpita el corazón de una raza, donde vive el alma de un pueblo, donde se refleja la civilización de la Humanidad en una época o en un siglo. Las poesías egoístas, los cuentecitos historiados o historietas noveladas se parecen a las creaciones del gran poeta o genio representativo, como el guijarro de un camino a los farallones de una cordillera.

152

     Indudablemente, Homero tuvo precursores, y La Iliada y La Odisea señalan, no el principio sino la culminación de un largo período de cultura en el pueblo helénico.

153

     La nostalgia se ceba en las naturalezas inferiores. El hombre culto, unido a los seres que ama, tiene su hogar, no sólo en cualquier pueblo de la Tierra, sino en el camarote de un vapor, en el wagon de un ferrocarril y hasta en la barquilla de un globo.

154

     El Parnaso de las Musas, como el Olimpo de los Dioses, se hallan en la Tierra; y el Pegaso, el símbolo de la poesía, tiene alas para volar a las nubes, cascos para trotar en el suelo. La poesía es la flor, la ciencia el fruto sazonado.

155

     Al afirmar que el Arte realiza lo bello, se divaga en la región de las ideas absolutas, se hace Metafísica. No hay bello absoluto, sino belleza relativa o individual, hay una mujer bella, un árbol bello, un pájaro bello, una nube bella, un libro bello. Pero, como nada existe más bello que las cosas verdaderas o las instituciones justas, el arte verdadero... (Inconcluso en el manuscrito. A.G.P.).

156

     En el organismo político, ninguna enfermedad produce mayor estrago que el oportunismo progresivo. (Tarjado. A.G.P.).

157

     Para levantar una pared, sirven de mucho el nivel y el plomo, de nada las oraciones ni las aguas benditas; para construir la ciudad de la justicia se requiere hombres justos, no concepciones teológicas ni metafísicas: las suprimimos como factores despreciables. Al mismo Dios, hay que desterrarle de la ciudad humana y dejarle confinado en el limbo de la Teología.

158

     Joven no significa siempre sano, ni juventud es sinónimo de novedad: joven que lleva un cerebro atestado de errores políticos y religiosos, nació en la Edad Media, cuenta ochocientos o mil años; viejo a lo Reclus o a lo Kropotkine, aunque sufra el peso de un siglo, esconde en el alma una Primavera interminable.

159

     No importa blasonar de clásicos o románticos, idealistas o naturalistas, parnasianos o decadentes, con tal de encerrar un espíritu científico.

     Sin usar de tecnicismos ni de un vocabulario abstruso y pedantesco, el buen poeta logra condensar en algunos versos una verdad científica.

     ¿Cómo anuncia Quintana el movimiento de la Tierra? En estos dos versos:

     El globo, en tanto, sin cesar navega

por el piélago inmenso del vacío.

     ¿Cómo describe Espronceda la aparente detención del Sol en el zenit? Diciendo:

     Tranquilo subes del zenit dorado

Al regio trono en la mitad del cielo,

De vivas llamas y esplendor ornado.

160

     Arequipa tuvo su fondo de altivez y rebeldía que la indujo a lanzar el primer grito y desafiar a los tiranuelos de la capital: esencialmente viril y fanática, sólo cedió al plomo y al agua bendita. Con el sitio de Castilla en 1858, con el terremoto en 1868 y con el régimen depresivo de los prefectos civilistas desde 1872 hasta 1876, parece que los arequipeños perdieron su altivez y su rebeldía: si ayer les faltó ánimo para resistir a los chilenos, hoy apenas si dan indicios de existir en el rezar y beber chicha.

161

     La valerosa juventud de la "Asociación Patriótica" y de "La Patria" tuvo que migrar o enmudecer, y hoy mismo, la juventud que ha despedazado los moldes de la tradición y respira el aire libre, tiene que... (ilegible. A.G.P.).

162

     Me pregunto si algún señor Fernández ha sido nombrado Presidente de la República, porque hace algunos días que leí en la vidriera de una modista de la rue Saint-Honoré: "Fournisseusse de Madame Fernández-Garreaud, Présidente du Perou".

     ("Este apunte lleva la siguiente acotación: `París, agosto 16 de 1895'" .- Nota de A.G.P.).

     

163

      Un error sinceramente profesado sirve al triunfo de la verdad.

164

     Amazonas del fanatismo, si no cogen una lanza ni montan un caballo, facilitan el dinero, ejercen las influencias, esparcen las calumnias contra el hereje y cargan los tizones para la hoguera. (Tarjado en el original. A.G.P.).

165

     El internado, tan defendido por los Jesuítas porque les proporcionó el medio de aislar al discípulo y formarle a imagen y semejanza del maestro, ¿produce acaso los bienes que le atribuyen? El internado es una familia mutilada y falsificada donde falta la madre, hace de padre un mercenario y substituye a los hermanos una muchedumbre indiferente u hostil. El ideal de la educación estribaría en convertir el colegio en una continuidad o prolongación de la familia, en vez de lo que significa hoy: un paréntesis en medio de la vida.

166

     Nada tan irónicamente cruel (porque nos arrebata el derecho de vengarnos) como el daño inferido inconscientemente o de buena fe. ¿Qué hacer con el niño que nos descerraja un tiro ni con la enfermera que trueca los pomos y nos propina el veneno en lugar del antídoto?

167

     La verdad política no se diferencia de la verdad moral, porque si la política no es una moral en acción, es el arte de engañar y explotar a los hombres.

168

     Sobre los Dioses, el Universo; sobre las religiones, la Razón; sobre la patria, la Humanidad.

169

     La Ciencia, la Isis inmortal y divina, la madre que de sus inagotables ubres segrega la leche nutritiva y regeneradora. (Nota marginal de ¿Qué hacer? A.G.P.).

170

     Si cada siglo tiene su calamidad, el siglo XIX tuvo la suya en los sociólogos evolucionistas. Han surgido innumerables sociógenos que, siguiendo la manía metafísica de personificarlo todo, personifican a la Evolución, hacen de ella un demiurgo femenino. Tranquilamente se sientan a esperar que Madame Evolución o el Mesías Hembra aparezca conducido, no por las fuerzas humanas, sino por manos invisibles y cósmicas, olvidando que en el determinismo social, la voluntad del hombre es un factor poderosísimo y que la expresión más (... ilegible en el manuscrito. A. G.P.). . . de la voluntad es la acción.

171

     Mas, ¿por qué temer la invasión chilena? Como somos buenos hijos de la Iglesia, contamos con el auxilio divino: a los acorazados chilenos, opondremos una excomunión del Arzobispo; a los jefes alemanes, unos reclutas confesados y comulgados; a las balas Máuser, los detentes del Sagrado Corazón.

172

     Cuando el serrano pierde su olor a la llama, resulta más limeño que el más puro limeño.

173

     La Grandeza moral del hombre se aquilata por la energía para luchar con los obstáculos y por la resignación para ceder ante fuerzas insuperables.

174

     En las metáforas de Víctor Hugo se presentan a veces tan vagas y remotas las analogías entre los dos objetos comparados, que se necesita un gran esfuerzo de inteligencia para encontrarlas.

175

     )Hay nada tan injusto como imponer a un hombre la obligación ineludible de fomentar la enseñanza exclusiva de una secta que no profesa? Si en los países católicos obligamos al no creyente a fomentar la escuela católica, ¿por qué en los países musulmanes, protestantes o budistas no obligamos al católico a rentar las escuelas de esas religiones?

176

     Un idioma renueva fácilmente su vocabulario, mas altera difícilmente su sintaxis. Diferencias profundas, radicales, infranqueables no separan la estructura de las lenguas romanas o neolatinas: las diferencias son lexicográficas.

177

     Quien no recibe ni la instrucción primaria; quien nada debe a la sociedad, ¿no está en su derecho para exonerarse de todo cargo concejil y de todo servicio militar? ¿Con qué título nos exige todo (nuestro tiempo y nuestra vida) una sociedad que nada nos otorga? Obligaciones y derechos suponen reciprocidad: faltando una de las partes puede faltar la otra. ¿Por qué hemos de servir y defender a muchedumbres anónimas que faltaron a su obligación de instruirnos?

178

     El clero pide la libertad para combatir, vencer y quitársela después a todos los hombres que no piensan como él.

179

     La verdadera moral no veda sacar a la vida todo el placer y toda la felicidad posibles: tenemos derecho de chupar la fruta para extraerle el jugo, de respirar la flor para sentir toda su fragancia.

180

     Al leer una descripción, nos preguntamos dónde nos sitúan para ver lo descrito. Cierto, el poeta goza de movimiento continuo y hasta de ubicuidad. Si nos traslada a la cumbre de una cordillera, que nos haga ver las llanuras o las nubes, oír el estampido de los truenos u oler las brisas del mar; pero que no nos hable de mariposas diapreadas, de susurros de abejas ni de fragancia de rosas, porque nada de eso alcanzamos a percibir desde el punto elevado donde nos sitúa. Algunos poetas descriptivos, no contentos con faltar a la perspectiva, nos presentan cuadros con colores y sin luz, pues, en noche oscura introducen a sus personajes en un jardín y les hacen ver rosas purpúreas y blancos jazmines. Núñez de Arce dice:

.......La Luna,

que se elevaba, coronando un risco

escueto y sin verdor...

     Aunque el risco fuera verde, ¿podría ser visto de noche?

181

     Nacido de una madre protestante y educado en la Religión Reformada, Enrique IV abjura dos veces para convertirse al Catolicismo: la primera vez, en la matanza de San Bartolomé cuando Carlos II le pone a elegir "entre misa, muerte o Bastilla"; la segunda vez en Saint-Denis para afianzar en su cabeza la corona de Francia. "París -dijo entonces- vale bien una misa".

182

     ... fue llamado por edictos a causa de ciertos enjuagues en la negociación de Cartavio, ¿veremos en todos los B. a unos estafadores o abusadores de confianza? Porque un M. intentó violar o violó hace algunos años a una señora, ¿tendremos a todos los M. por violadores de mujeres?

     (La primera frase se encuentra mutilada en el Manuscrito. Debía comenzar así, probablemente: "Porque un B. . ." Nota de A.G.P.).

183

     Nosotros no tenemos sino verdades provisorias, puntos de mira individuales, sujetos a perenne rectificación; y no podemos exigir que los demás cerebros acepten lo mismo que nosotros aceptamos, así como no debemos pedir que todos los corazones amen lo mismo que nosotros amamos. Cada uno tiene derecho a su amor y su verdad. Derecho pacífico, no belicoso ni ofensivo, pues la creencia armada y agresiva merece el rechazo con el arma y con el fuego.

     

     Cierto, nadie se halla en el caso de sostener que posee la única verdad; pero cuando un hombre se imagina poseerla, debe enunciarla en calle y plaza, de noche y de día, con la pluma y con la palabra. ¿La verdad disocia? Pues arrostremos la disociación pensando que sociedades expuestas a disolverse por la emisión de una verdad, se fundan en la mentira y no merecen existir. Sin embargo, lo que algunos llaman disociación, en vez de implicar la disolución social, significa una nivelación de garantías y derechos.

     (El autor ha borrado en el manuscrito la frase que empieza en "Cada uno tiene derecho a su amor y a su verdad" la siguiente oración: "aunque muchos pongan en acción la fábula del mochuelo que en la fealdad de sus hijos admiraba un portento de hermosura". Nota de A.G.P.).

184

     No hay acción generosa que no pueda ser practicada por algún salvaje ni acto criminal que no pueda ser cometido por algún civilizado. (Tarjado por el autor. A.G.P.).

185

     )Y qué hacer? Una atmósfera de ignorancia y fanatismo nos envenena los pulmones, y nos encorva las espaldas. Necesitamos realizar el esfuerzo heroico de ascender a cumbres donde se respira un aire desinfectado y puro. Tenemos que encerrarnos en la soledad de nosotros mismos, eludir el roce íntimo con naturalezas vulgares y vivir en un medio artificial, creado por la lectura de los grandes autores modernos y antiguos. Estamos condenados a labrar nuestro capullo, envolvernos en un sudario de seda y aguardar la muerte sin arrullarnos con la esperanza de surgir a la luz ni a la libertad. Cuantos verifican la ascensión, se crean el medio artificial y asumen la actitud más noble y más hermosa, la del hombre encerrado en la soledad de su pensamiento.

186

     Los estudiantes las silban, las injurian y hasta las golpean, como sucedió en la antigua Sorbona el año 189...Los jóvenes intelectuales de la Francia caballeresca hacían su aprendizaje para los futuros incendios en los bazares de caridad.

187

     Los siervos acostumbrados a la obediencia pasiva de la Colonia se han convertido aún en ciudadanos rebeldes a las imposiciones de la soldadesca.

188

     En Lima abundan los mulatos, pues, merced a una aberración étnica, las blancas han tenido inclinación a mulatos y negros.

189

     En una sociedad honrada, los fabricantes y vendedores de aguardiente deberían ser tenidos por envenenadores públicos, por verdaderos criminales.

190

     )De qué civilización se trata? ¿De la nacional?, es el pillaje, la mentira y el asesinato. ¿De la civilización europea?, como hay muchas, conviene preguntar: ¿de la francesa, de la inglesa, de la alemana, de la rusa? El bárbaro que desea civilizarse y adquirir como principio una creencia religiosa, quedaría perplejo si oyera al cismático griego hablar contra el protestante, al protestante contra el musulmán, al musulmán contra el católico y al católico contra todos creyentes y no creyentes. El Zar que azota y (ilegible: ¿manda?) A Siberia; el Emperador alemán que ordena la matanza de China sin respetar sexo ni edad, ¿son tipos de civilización?

191

     Los sociólogos ortodoxos, los que guardan la tradición de Comte, rechazan la aplicación del darwinismo a la Sociología y protestan de que en los conflictos humanos se suprima el altruísmo al invocar el struggle for life.

192

     Entre dos barbaries, más repugnante es la de levita que la de poncho.

193

     Las medidas en favor de los indígenas se parecen a nuestros cañonazos durante la guerra del Pacífico: buena dirección, pero tiro corto.

194

     Generación que soporta la injusticia, alegando la no resistencia al mal, es una generación cobarde y egoísta: se puede sufrir la injusticia si se debe...(Inconcluso en el manuscrito. A.G.P.).

195

     Lástima que la Humanidad no sea más que un buey sufrido, cuando no un potro desbocado.

196

     Donde no posee un trozo de tierra, el hombre tiene derecho de emplear la fuerza.

197

     Los cafres devoran a sus vecinos, los boers a los cafres y los ingleses a los boers.

198

     El anglosajón Kitchener en el Sudán y el (ario germano?: no legible claramente. A.G.P.) En China se muestran más feroces que Polavieja en Filipinas y Weyler en Cuba.

199

     El indio no reconoce patria, porque no tiene propiedad. La verdadera patria del hombre es la choza que habita, el terreno que siembra, el río donde abreva su ganado y la loma donde lo lleva el pasto.

200

     No sólo influye en el nombramiento de gobernadores y jueces, sino hace matrimonios, designa herederos y reparte herencias; impone castigos, desde la (ilegible en el manuscrito. A.G.P.) y la flagelación hasta el rapado de cabeza y el cepo volador.

201

     El hombre que por más de treinta y cinco años tomó la parte más activa y más funesta en nuestra vida social, el que inauguró tristemente su carrera como signatario del contrato Dreyfus y no supo acabarla muriendo gloriosamente en San Juan o Miraflores, ese hombre no es capaz de traernos nada bueno. Tuvo en el destierro cien ocasiones de estudiar la organización de otros pueblos y los años para adquirir experiencia, pero nada consiguió aprender y se quedó de niño con canas.

202

     No ofrecen la perfección de la miniatura, sino la belleza de las grandes líneas arquitecturales. (Nota marginal de Escribas y retóricos. A.G.P.)

203

     No nos admiramos de que un hombre hable, pero nos admiramos de que escriba. (Nota marginal de Escribas y retóricos. A.G.P.).

204

     Cerebros estíticos, acumuladores de pensamientos ajenos. (Nota marginal de Escribas y retóricos. A.G.P.).

205

     En la escala de la inteligencia, todos los tramos son cumbres. (Nota marginal de Escribas y retóricos. A.G.P.).

206

     Por más que él mismo proteste, Renán pertenece al siglo XVIII, continúa la obra de Beyle, Freret, y los Enciclopedistas. (Nota marginal a Campoamor. A.G.P.).

208

     No estudiemos mucho al hombre, porque concluiremos por ver en él un mono razonador y locuaz. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

209

     Con todo, hay hombre que parecen cuerpos moviéndose en el vacío: ni hallando ni creándose resistencias, siguen eternamente la dirección de la fuerza inicial. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

210

     En amor sólo es inmoral lo que no es higiénico ni apasionado, como la unión de una joven con un viejo, de un hombre con una mujer contaminada o averiada. (Nota marginal a Un rato de Filosofía).

211

     Entre la moral de la Naturaleza que se resume en comerse al vecino y la moral de Positivismo que nos ordena vivir para los demás, hay tantas morales como grados de civilización, que se reducen a un cúmulo de prejuicios y preocupaciones de cada estado social. De todas las morales, ninguna más absurda ni más antihumana que la católica por prescribir el sacrificio y la abstinencia. Si el Sol brilla es para que nos regalemos con su fruto, y si las mujeres nos...(ilegible en el original) es para que las amemos. Que el joven goce de la vida, sin cuidarse del viejo que censura y aconseja, más por impotencia que por moralidad. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

212

     Sueño por sueño, soñemos con hacer el bien; ilusión por ilusión, ilusionémonos en luchar para ser...(Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

213

     Más que los años, envejece a los hombres el espíritu de resistencia que oponen a las nuevas ideas y a las nuevas invenciones. Evolucionando con el siglo, asimilándose las ideas de los espíritus juveniles, a los cien años podemos morir jóvenes de alma. (Nota a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

214

     Aunque no sabemos con seguridad si Dios ha creado a los hombres, o si los hombres crearon a Dios. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.)

215

     Si Hero nos enciende su farol, atravesemos el Helesponto: no importa ahogarnos, si nos ahogamos el regreso.

216

     Cuando el político piensa que la voz del pueblo es la voz de Dios, se confunde con el Obispo cuando sostiene que la palabra del Papa es infalible. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.)

217

     Una pompilla de jabón vale tanto como una batalla de César o una poema de Homero. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

218

     La Razón pone su freno a la acción refleja del bruto. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

219

     Entonces el hombre es algo menos que lombriz enamorada de una estrella: es invisible microbio que en su gota de caldo quiere darse toda la importancia de una ballena en el mar. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

220

     La pretensión del que cogiere un poco de agua con intención de amasarla y formar una bola. (Nota a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

221

      Lo malo de la vida no está en ella sino en su negación: en los deseos insatisfechos, las enfermedades, la vejez y la muerte. Siendo sano y joven, )hay algo más dulce que vivir? )Hay algo más...(ilegible en el manuscrito) que ver el Sol y respirar el aire? La suprema voluptuosidad reside en sentirse vivir. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

222

     No podemos negar que la inteligencia del hombre posee una grandeza: medir la magnitud de su pequeñez. (Nota marginal a Un rato de Filosofía. A.G.P.).

223

     El hombre tiene derecho de que se juzgue la bondad de la intención, no la magnitud de la obra consumada. (Nota marginal a ¿Qué hacer? A.G.P.).

224

     Tan poderosa y grande aparece la Naturaleza en la revolución de un astro como en el movimiento de un infusorio. (Nota marginal de )Qué hacer?).

225

     Los críticos españoles han profesado la teoría de juzgar a los autores por sus defectos. Hermosilla eleva un altar a Leandro Fernández de Moratín, y al pie de ese altar, inmola a casi todos los demás poetas. (Nota marginal a Los Poetas. A.G.P.).

226

     Nos parece muy poco agradable para el lector encontrarse en cada línea con una adivinanza y un logogrifo. (Nota marginal a Los Poetas. A.G.P.).

227

     Si la verdadera poesía se reduce a la expresión y rítmica de la vida en todas sus manifestaciones, )qué vida expresará mejor un poeta que la vida vivida por él? )A qué hombres pintará mejor que a los hombres entre quienes vive? )Qué Naturaleza describirá mejor que la naturaleza que le rodea? (Nota marginal a Pardo, Segura y Althaus. A.G.P.).

228

     Siempre tuvo la sordidez del avaro que todo lo reduce al tanto por ciento y al corretaje. (Nota marginal a El Comercio. A.G.P.).

229

     Aquí, los hombres prometen mucho hasta los treinta años, mas al frisar en los treinta y cinco, se pasman sin dar lo prometido: recuerdan los castillos de fuegos artificiales que, en un segundo, se abrasan y se apagan, sin haber soltado "la paloma". En política, en ciencias, en literatura, no tenemos más que marionetes: salen, dan sus tres o cuatro volteretas y desaparecen. (Nota marginal a Remedio al mal. A.G.P.).

230

     Nuestra Universidad Mayor tiene el aire de un palacio encantado donde los moradores no hubieran concluido de resucitar: unos se mueven y andan, y, sin embargo, se hallan petrificados de la cintura a la cabeza; otros hablan y gesticulan, a pesar de ir esqueletizándose desde los pies hasta la cintura: no hay un organismo integralmente vivo. (Nota marginal a Remedio al mal).

231

     No hay rectificación de rumbo ni esperanza de resurgimiento nacional, sino mero cambio de piloto. La línea directriz no sufre desviación sensible.

232

     Al reino de Benavides con su parentela de hombrones y rateros sucede el imperio de Pardo con su secuela de negocios al por mayor. (Nota marginal a Don José Pardo. A.G.P.).

233

     A un hombre que se acordaba de haber sido sofá, le preguntaron:

      -Y ¿era usted colchado?

234

     Que lo diga Voltaire: su gloria se basa en el insulto que le prodigan; y tan es así, que la estatura de un hombre se calcula hoy por su actitud ante Voltaire: quien más golpe dirige al coloso, más enano se revela.

235

     Y se concibe todo lo dicho: el periodismo nacional, o más bien el diarismo limeño, es generalmente el hospicio donde se refugian los ratés de las carreras, de las profesiones y de las industrias: hombres sin lastre cerebral se hacen hoy periodistas, como antiguamente los segundones se metían a frailes; y una vez en la orden laica de la hoja cotidiana, el afiliado olvida de instruirse por encargarse de instruir a los demás, y sigue toda su vida parodiando el famoso capítulo del Padre Isla: "De como Fray Gerundio deja los libros y se mete a predicador".

     Hoy los diarios no salen de dos temas: el endiosamiento del subvencionador y el denigramiento del... (ilegible en el manuscrito). Diga alguien que el... (ilegible) la segunda edición de Marco Aurelio, y verá como se chilla, como se insulta, como se arroja lodo y fango. La comunidad de Gerundios se transforma en cuadrilla de barredores chinos que ensordece con su jerga y amenaza con sus escobas.

236

     Spencer mismo, que no es hombre de arrebatos ni de fáciles sugestiones, incurre en más de una grave contradicción, cosa muy disculpable y muy natural en una obra gigantesca y elaborada en el transcurso de muchos años.

237

     En no recordamos qué pueblo, un loco subió a la torre de la iglesia y se echó a repicar con tanto ahínco que las gentes se agolparon preguntándose si había revolución o incendio.

     Cuando el maldito loco vio que medio pueblo hervía al pie de la torre, dejó de mover el badajo y blandiendo enorme piedra, gritó hasta dejarse oír de los sordos:

      -Con esta piedra voy a destaparle los sesos a un cornudo.

     Hizo ademán de disparar el proyectil, y en el instante, como movidos por una máquina, todos los casados se llevaron las manos a la frente, en actitud de parar el golpe.

     (Vaya, vaya, no hay que asustarse, compañeros!, repitió el loco embolsicándose la piedra. Sólo he querido saber cuántos cornudos había en el pueblo.

238

     El verdadero público, el que lee por instruirse o deleitarse, ignora la significación de voces arcaicas refundidas en los diccionarios. Con el arcaísmo desaparece la claridad, y el escritor, en vez de hablar para que todos le comprendan, se hace portavoz de unos cuantos iniciados.

239

     Puede decirse que la instrucción es la cultura del entendimiento y la educación la cultura de la voluntad.

240

      Si la guerra endurece, la paz relaja.

241

     Los grandes escritores fueron incansables estudiantes y asiduos trabajadores, que cesaron de aprender y trabajar sólo cuando dejaron de vivir. Imaginarse que la época de instruirse debe limitarse a los primeros años de la vida, nos abasteció de jóvenes medio ilustrados y de viejos completamente ignorantes, porque en la edad madura olvidaron lo mal aprendido en la juventud.

242

     La Moral se puede resumir en el respeto a la vida y el ahorro de dolor: así, sacrificar el mineral al vegetal, el vegetal al animal y el animal inferior al superior... (Inconcluso en el original y tarjado. A.G.P.).

243

     Período natural o primitivo: arreligiosidad absoluta.

     Período medio: superstición pura.

     Período actual: mezcla de superstición y ciencia.

     Período futuro: exclusión de la superstición por la ciencia.

244

     Ciencia llaman los historiadores a la narración de batallas alternada con relaciones de nacimientos y muertes de soberanos; ciencia, los metafísicos y los teólogos, a las fantasmagorías de la imaginación y al descosido conjunto de visiones morbosas; ciencia, los economistas, al cúmulo indigesto de datos estadísticos... (Inconcluso en el original. A.G.P.).

245

     Sobre las fórmulas pasajeras y variables, sobre las clasificaciones arbitrarias de géneros y escuelas, sobre las preocupaciones de nacionalidad y secta, se eleva el arte supremo y humano que practica dos principios: la verdad en la idea, la claridad en la expresión. Excepto el grandioso empuje del Renacimiento, que fue la exhumación del espíritu helénico, los movimientos parciales que, con el título de escuelas literarias, se han producido en Europa, se reducen a cuestiones de pura morfología: en prosa, a la adopción del nuevo vocabulario industrial y científico; en verso, al renovamiento de las metáforas y a las alteraciones del verso y de la estrofa. Tan es así, que en las traducciones no notamos gran diferencia entre dos autores que, en su idioma, parecen separados por un siglo. A Zola y Théophile Gautier les encontramos parecidos y hallamos poca distancia entre Zorrilla y Góngora, entre Echegaray y Calderón. Las transformaciones de las ideas vienen de sabios y filósofos, no de poetas. Un error común a todas las generaciones literarias es figurarse que descubren un nuevo mundo.

246

     Hoy que una sorda agitación remueve las últimas capas del terreno social, hoy que por el Sur, el Norte y el Oriente nos amenazan enemigos pérfidos y solapados, él divaga en la región de las teorías, se adormece al arrullo de su propia vanidad y quiere... (Inconcluso).

*

     Lo primero que uno dice, al penetrar en la intención de Piérola es: en la cabeza de este hombre hay un caos. Y la consecuencia que uno deduce es la siguiente: si semejante piloto dirige por algún tiempo la nave del Estado, concluirá por tener la línea de flotación en la cofa del palo mayor.

*

     Durante sus dos gobiernos ¿en qué benefició al país? Careció de virtudes para realizar el bien y sólo tuvo flaquezas para hacer el mal. Escaló el poder dejando una huella de sangre, bajó dejando otra huella de sangre y de lodo.

247

     En el Perú se llama honrado al hombre que pasa cerca de nosotros sin sustraernos el reloj ni sutilizarnos el portamoneda.

248

     La opinión de ciento cincuenta o doscientos imbéciles se reduce a ciento cincuenta o doscientas imbecilidades.

     (Esto llaman Parlamento! (Esto llaman Padres de la Patria! Senador y diputado son al sociólogo de buena ley como el sacamuelas y el curandero chino son al doctor en medicina. (Nota marginal a Los Honorables).

249

     El tiempo dirá si los jóvenes educados por la Misión Militar Francesa resultaron dignos de sus maestros o si no han sabido aprovechar de las buenas lecciones y amenazan convertirse en verdadera plaga nacional. Para sostener a tiranuelos, ¿hemos tenido escuelas y maestros? (Nota marginal a Cáceres. A.G.P.).

250

     El dinero que malgasta en alcohol y fiestas religiosas debe emplearle en adquirir cápsulas y rifles para recuperar las tierras que le fueron arrebatadas. Sólo haciéndose fuerte se hará respetable. El mestizo y el blanco ceden a un solo argumento - la bala. (Nota marginal a La Buena Revolución. A.G.P.)

251

     Nuestro revolucionario no es el outlaw ni el revolté, sino el montonero que merodea en la encrucijada. (Nota marginal a La Buena Revolución).

252

     Para un partido político, vale más adquirir el poder violentamente que por medios legales y pacíficos: la violencia otorga derecho a medidas enérgicas y rápidas que siempre fueron las más eficaces. (Nota marginal a La Buena revolución. A.G.P.)

253

     Ciertos imbéciles, comprendiendo en su número a los redactores de las notas sociales, han dividido el Perú en dos partes: la sociedad y el pueblo. (Nota marginal a La protesta. A.G.P.).

254

     )A quién no carga ya el soldado, sobre todo en Sudamérica y singularmente en el Perú? Desde el 4 de febrero gravita sobre nosotros, oprimiéndonos, aplastándonos, despachurrándonos. Muchos militares se van convirtiendo en fieras tan odiosas y temibles que pronto nos veremos obligados a cazarlos como al tigre y al leopardo. (Nota marginal a La gran farsa. A.G.P.).

255

     La imprevisión, si no es crimen es imbecilidad. (Nota marginal a El año 2200).

256

     Hay épocas en que el espíritu revolucionario se infiltra en la sangre de los peruanos, al extremo de comentar el próximo levantamiento ni más ni menos que si trataran de hechos naturales, como la puesta del Sol o el arribo de la Primavera. Hasta designan la fecha del estallido. Que se adelante o se retroceda con la nueva revolución; que los iniciadores valgan o no valgan tanto como los hombres del Poder; que toda guerra civil pueda reducirse a la riña de dos borrachos en una barca sin velas, remos ni timón, eso no le importa a la muchedumbre: el país quiere revolución, siente necesidad de hacerla, se agita bajo el impulso de una fuerza irresistible, como el pájaro al llegar la época de la emigración, como el epiléptico a la hora del ataque. (Nota marginal suelta, en Bajo el Oprobio. A.G.P.).

257

     Los preceptos morales, como las leyes de justicia, no proceden, de la Religión: las religiones, en contacto con la Filosofía, se humanizan, se perfeccionan y, en seguida, se proclaman el único agente civilizador. No existe agrupación humana sin moralidad, como no existe cuerpo sin cohesión. El respeto a la vida ajena, respeto necesario para la simple sociedad de un hombre y de una mujer, ¿no implica ya un adelanto, no significa el triunfo moral de la Razón sobre el instinto que nos impele a lanzarnos contra nuestros semejantes? El salvaje, en el simple hecho de encontrarse con otro hombre y no devorarle, practica ya un gran precepto de moralidad: el respeto a la vida ajena. Las mismas colonias de animales, ¿no prueban una moralidad? La domesticación de un felino, ¿qué es sino su moralización? De un animal se dirá que es bueno, hasta que es moral; pero no que es religioso.

     La simple existencia de la horda más salvaje supone una moral, rudimentaria si se quiere, pero siempre una moral. A medida que la colectividad se multiplica y prospera materialmente va ensanchando el horizonte de sus ideas morales: del respeto a la vida del hordario se pasa al respeto de sus bienes y al respeto a las vidas y bienes del aliado y del vecino.

     Si salvajes que no conocen ni las más grotescas supersticiones se mantienen unidos con vínculos estrechos, hay una Moral anterior a la creencia religiosa. Esta Moral, una vez aparecida, sigue su evolución natural y necesaria, y por eso vemos que en naciones completamente separadas, las conciencias humanas arriban con el tiempo a equivalente grado de lucidez y perfección, como distintos viajeros que parten de lugares diversos y por diferentes caminos llegan a la misma cumbre.

     (Nota marginal del autor: "Si la Moral viniera de la Religión al desaparecer de un hombre la religiosidad desaparecería la moralidad, cosa refutada por los hechos").

258

     ... fesa con tanto desembarazo como los católicos la doctrina de la perfección exclusiva: la última, la inconmovible fórmula de moralidad ha sido enunciada ya por un Rabi de Nazaret. Las naciones que no se rigen por la voz de Roma se igualan á manadas de fieras entretenidas en procrear y devorarse.

     Felizmente, pasó ya el tiempo en que no se concebía perfección fuera de una secta, y hoy se admite belleza moral en el buen judío como en el buen budista, en el buen protestante como en el buen mahometano, en el buen deísta como en el buen ateo. En la moralidad del último se encierran tal vez mayor desinterés, y mayor nobleza: quien practica... (Manuscrito mutilado. A.G.P.).

259

     )Tiene derecho el Cristianismo para enorgullecerse de haber anunciado al Mundo una Moral nueva? ¿Qué precepto de la Religión Cristiana no formularon ya los filósofos del Indostán, la China, Persia, Judea, Grecia y Roma?

     Si hasta la máxima fundamental de amar al prójimo como a sí mismo no le pertenece, ¿cómo sostener que esa religión posee una Moral distinta de la Moral profesada por los grandes filósofos de la Antigüedad? El Cristianismo se redujo a la reacción del fanatismo judío y oriental contra la sana y hermosa civilización helénica; pero reacción sui géneris en que el presuntuoso vencedor no hizo más que engalanarse con los despojos del vencido. Los mismos hombres que sobre un templo griego levantaban una basílica y transformaban una estatua de Apolo en una imagen del Cristo, convertían en pre... (Mutilado en el manuscrito. A.G.P.).

260

     ... dogmáticos. Tales sienta las bases de la Geometría, lleva sus conocimientos astronómicos hasta predecir los eclipses, y con ,u afirmación: "Todo viene del agua", parece adivinar el origen oceánico de la vida en el planeta; Pitágoras habla del Uno, del Dios que "lo abraza todo, provee a todo y no es más que uno", emite la idea de un Universo regido por leyes matemáticas, y, con su teoría del número, tiene como un vago presentimiento de las modernas teorías atómicas; Anaxágoras, con su concepción de la Inteligencia que circula en el Universo y derrama vida proporcionada a la complejidad de los organismos, imagina un Dios más posible y más humano que el Jehová de Moisés; Aristóteles, en su Historia de los animales, admirada hoy mismo por los naturalistas, asignando al hombre el puesto que le corresponde, llega a la misma conclusión que Buxley; cien sabios, cien filósofos, a pesar de encerrarse en textos corrompidos y oscuros o en simples fragmentos, sirven hoy mismo de poderoso auxilio en las investigaciones científicas .. (Mutilado en el manuscrito. A.G.P.).

261

     ... ¿Sabemos si nosotros mismos hemos cerrado el cielo de nuestra evolución? ¿No concebimos que el hombre de mañana supere al hombre de hoy, como Platón al gorila por la Inteligencia, como Friné a la Venus hotentote, por la hermosura? No sólo hemos adelantado intelectual y moralmente sino también físicamente. El espinazo horizontal ha concluido por enderezarse verticalmente; las manos posteriores se han transformado en pies que marchan altiva y airosamente; la vértebra deformante hipertrofiada se ha convertido en hermosa y regular copa craneana; la garganta, muda e incapaz de producir nada más que ásperos sonidos guturales, articula sonidos armoniosos; la mandíbula, despojada de su prognatismo simiesco, ha cambiado la mueca por la sonrisa, la mordedura por el beso; la imperfecta masa cerebral donde antiguamente se grababan confusas y vagas imágenes de las cosas, concibe las leyes que rigen el desenvolvimiento de la vida y ya sembramos el trigo y elaboramos el pan; vestíamos de corteza y ya nos adornamos con lino y seda (Mutilado en el manuscrito A.G.P.).


©2005


Para regresar al

     Índice del Tonel de Diógenes.

Para regresar a la página

     "González Prada"


     Para comunicarse con el Webmaster.