Las indomables hordas de la selva Hierven, se ayuntan en espesos bandos, Y juran guerra, muerte y exterminio A los tranquilos pueblos de los llanos. Y dicen: -ABesaremos a sus hijas, Sus casas talaremos y sembrados, Y la inmortal Serpiente adoraremos Al arruinado pie de los santuarios. Ni tú, potente Sol inaccesible, La ruina detendrás y los estragos: Si ellos son las palomas indefensas, Nosotros, los halcones y milanos". Parten, y salvan ardorosos yungas, Hondas quebradas, ríos y nevados, Y de las altas cumbres desafían A las felices tribus de los llanos. Agitan ya las hondas, ya se lanzan; Mas mueve el Sol la omnipotente mano, Y las salvajes hordas se detienen, Transfiguradas en bravíos cactos.Indice